jueves, 28 de abril de 2011

Caso Borja López

Creo que es realmente inaceptable que se le de tan poco valor a la vida de un niño en Chile. Para la parvularia no hay disculpa que justifique su total negligencia, además pienso que esta condena de firmar una vez al mes es una vergüenza para el sistema judicial chileno, pienso netamente que el jardín también debiese ser duramente sancionado. Muchas de las parvularias dicen que ellas están sobradas de amor, cariño y comprensión (lo cual hemos comprobado que no son todas así como dicen) para tratar a los niños pequeños  pero, yo creo que no solo se necesita afecto hacia los mas pequeños, se necesita la atención al cien por ciento de sus cuidadoras y que ellas se encuentren aptas para realizar este tipo de trabajo, deberían realizar un test psicológico a las parvularias antes de ser contratadas en algún lugar de trabajo para saber si se encuentran en aptas condiciones para realizar el trabajo ya que es imperdonable que haya muerto un infante porque la profesora “se olvidó” de él en el automóvil. Cuando ocurrió este accidente, si es que se puede llamar de esta manera, quedó claro que los niños necesitan un transporte más seguro el cual tenga patente de transporte escolar.
La madre del pequeño Borja López menciona: "Gente negligente puede matar niños sin tener sanción". Es una gran pena y decepción que siente esta madre y muchas otras madres al pensar en la seguridad que brindan las parvularias de los jardines infantiles a sus hijos.
Espero que desde aquella vez que ocurrió esta noticia tan relevante para el sistema educacional, las profesoras de infantes hayan tenido más prudencia con respecto al trato y la atención que se les da a los niños pequeños pertenecientes a todos los niños del país para que no volvamos a lamentar más noticias como estas, aunque muchas veces la cantidad de parvularias es muy poca con respecto a la cantidad de niños en el aula, esto lo puedo decir por experiencias muy cercanas que he tenido con jardines infantiles.


Felipa Alarcón Núñez
Revisado por: Valeria Huerta Vergara

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