En esta semana el caso más impactante que dio que hablar fue el de “Ítalo Nolli”. El asesino de dos funcionarios de la PDI, subinspectora Karin Gallardo, de 28 años, y al subcomisario Marcelo Morales, de 38, que murieron en San Bernardo.
Este hombre tenía un historial bastante extenso, desde mediado de los ochentas se le conoció por un intento de fraude (por posesión de armamento) que quiso hacer utilizando a su esposa, a quien la dio por muerta, la veló y la enterró en el Cementerio General, el hombre había rellenado el ataúd con leña. Pero la trampa duró hasta que su propia esposa descubrió el engaño al leer su nombre en el obituario de un diario. Y así dio que hablar en 1996 por giro doloso de cheques, estafas y otro delitos. Pero esto terminó mientras trataba de interceptar la policía que lo seguía, hasta que cayó abatido sobre el asiento del copiloto de su camioneta.
Otro caso que aun da que hablar es el “caso Karadima”.
El domingo 20 de marzo Hamilton estuvo frente a las pantallas para dejar las cosas claras y decir las cosas por su nombre. Algo de lo que dijo fue su opinión sobre la causa de que esto suceda en la iglesia, “No es difícil imaginar que la Iglesia le haya servido de refugio a quienes se sentían perseguidos por una culpa proveniente del mismo sitio en que buscaron asilo, habría que ser muy ingenuo para descartarlo”. James Hamilton contó su caso, pero también puso en escena la voz de generaciones poco escuchadas, acostumbradas a decir lo que piensan en lugar de lo que deben pensar, sin posiciones que defender ni cargos que recuperar.
Otra noticia que no hay que dejar pasar es “la visita del presidente Barak Obama” al país, el día lunes 21 de marzo. En la que muchos hablan de exageración en su recibimiento y a la que me uno, ya que todo el país se haya paralizado por una persona fue excesivo. Esto trajo algunos problemas para muchas personas, ya que muchos llegaron tarde al trabajo, a la universidad o a la escuela por el cambio de en las vías de tránsito.
Está bien que se le dé un recibimiento adecuado, pero que no se transforme en una parafernalia y en farándula.
Ursula Troncoso Bravo
Diseño
Universidad de Talca.
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